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martes, 25 de octubre de 2016

Columna emitida del 26/10 al 02/11 de 2016

NADA NUEVO BAJO EL SOL

Hace años que en Arica no se elegía realmente. Hasta la fecha, eran las dos grandes alianzas las que terminaban por imponer a sus candidatos. Eso incluye al Alcalde saliente Salvador Urrutia, quien salió electo producto de una negociación entre cuatro paredes entre el PRO y la Nueva Mayoría
Ese podría ser el título de este análisis semanal en referencia a los resultados obtenidos en nuestra ciudad, luego de una extensa campaña que no sólo agotó a los propios candidatos, sino que también tenía medio agotados a muchos electores.

Nadie puede mostrarse sorprendido por constatar hechos que ya muchos presumíamos y quizás hasta deseábamos.

La renovación de la política comienza en regiones qué duda cabe. Lo que no se atrevieron a realizar en Santiago, Providencia, Talca, Pudahuel o Concepción, lo empezamos a realizar en las provincias y sus comunas, porque si este 23 de octubre hubiésemos tenido que elegir diputados, senadores y hasta Presidente de la República, creo que más de uno estaría aún en el psicólogo.

Es nuestro caso. 
En Arica definitivamente pasamos de la crítica permanente a las acciones efectivas en busca de corregir aquellos vicios de un sistema político que claramente deberá cambiar.

Pasamos del discurso a la acción, prueba de ello es la renovación evidente que ha surgido en muchas ciudades de sus autoridades municipales, y en donde nuestra comuna, nuevamente está demostrando que cuando la comunidad se expresa, se organiza y se define, terminan por aparecer liderazgos y rostros que nacen de su seno.

La elección de Gerardo Espíndola -joven periodista y militante liberal, aunque aún no sé qué significa realmente eso- sólo viene a constatar la intima relación que existe entre la necesidad de cambio y las expectativas de la gente. 

Lo importante es que al menos desde su plataforma, él ha planteado el inicio de un proceso de cambio desde estructuras de poder comunal tradicionales, anquilosadas por compadres y compadrazgos a otra, que asegura un gobierno comunal volcado sobre las prioridades ciudadanas, la eficiencia en la gestión y a la recuperación de la confianza y la fe pública extraviada en algún callejón oscuro.

Las víctimas fueron un sistema político desprestigiado y una clase política que no termina de sintonizar con este nuevo Chile cansado del discurso armado para un viejo Chile, para otros tiempos, para otra sociedad. Pero en algunos casos, quienes perdieron también fueron víctimas de sus propios partidos políticos, aun cuando tomaron la precaución de no aparecer con ninguno de sus emblemas, la gente no se engañó y supo mirar el árbol al interior del bosque.

Hoy día escuchamos las excusas habituales después de la derrota y aunque el error cometido en el padrón electoral tuvo dimensiones bíblicas, tampoco ello debe servir para explicar que simplemente se perdió porque no se consiguió el respaldo ciudadano, mire que fácil.

Pero lo políticos no jubilan, como que sienten que las derrotas son solo un detalle y extrapolan esa situación a otros pero nunca lo integran como un llamado de atención personal.

Por tanto mientras se mantenga dicho axioma, seguiremos doblando sabanas en un cuarto oscuro y apretado porque si algo quedará en el recuerdo de este 23 de octubre, es la difícil que resultó entender y doblar, esos interminables votos que más bien parecían páginas de la guía de teléfonos.

Creo que en Arica faltamos 3 o 4, todos los demás habitantes de la ciudad y sus alrededores fueron candidatos.

Columna emitida del 26/10 al 02/11 de 2016

LA ELECCIÓN EN NUESTRA REGIÓN
Literalmente, la figura del nuevo Alcalde de Arica, deberá comenzar a alzarse por sobre otras figuras políticas. Pero Gerardo Espíndola no competirá con otros políticos, su principal desafío estará en estar a la altura de las expectativas.
3 de 4 alcaldías en nuestra región se han renovado en un porcentaje muy alto de sus integrantes, que partiendo por sus Alcaldes, aseguran la llegada de nuevos aires dentro de tanta contaminación y reciclaje de última hora.

Los electores, o mejor dicho, los pocos electores que concurrieron a emitir su sufragio este pasado 23 de octubre, decidieron que en las comunas de Putre, General Lagos y Arica, las alcaldías estuviesen dirigidas por nuevos rostros, por nuevos equipos ejecutivos, por nuevos proyectos de gestión y desarrollo que, claramente se diferencian de los proyectos actuales.

La comuna de Camarones por de pronto y sin hacer una distinción discriminatoria, decidió mantener por un tercer período a su actual alcalde, pero enviándole un fuerte y claro mensaje que aunque haya sido a través de su sobrino, que estuvo cerca de desbancarlo, esperamos se haya escuchado fuerte y claro por parte de don Iván Romero Menacho, que deberá repensar y considerar que algo no está del todo bien en su gestión.

Pero los electores –cada vez en menor cantidad- no sólo eligieron nuevas autoridades, sino que optaron por no elegir otras tantas propuestas políticas que se presentaron en esta elección. Esta es la otra lectura que entregó la pasada elección municipal, pero eso será materia de otro análisis para no mezclar pasado con futuro.

De esta manera, la pregunta que resulta obligatoria es ¿cuáles serán los desafíos que tendrán principalmente, estos tres nuevos Alcaldes con la Región?

Para Gerardo Espíndola nuevo Alcalde de Arica, para Alex Castillo nuevo Alcalde de General Lagos y para Maricel Gutiérrez flamante Alcaldesa de Putre, definitivamente su primer gran desafío será el de afianzar el voto de electores que hasta acá han demostrado poco entusiasmo y mucho desinterés en la cosa pública.

Este  mandato popular en el que han resultado electos significa también la evidente necesidad de cambio: cambio en las formas de relacionarse con las personas, cambio en las formas de ejercer la autoridad y el poder delegado que es solo momentáneo y que debe ejercerse con humildad, respeto y dignificando siempre la función para la que han sido escogidos.

Para ellos 3, incluso más que para el reelecto Alcalde de Camarones cuyo principal desafío ya lo mencionamos y que creemos es el de volver a escuchar a su pueblo y reorientar su gestión, los desafíos están más relacionados con construir un nuevo escenario donde se recomponga principalmente la confianza y las personas podamos reencantarnos con la actividad que ejercen los gobiernos locales.

Nuestra Región en tanto, requiere un re impulso, requiere una nueva dinámica no sólo de relaciones humanas sino que de relaciones políticas y económicas, y creemos y esperamos, que esta elección puede ser el inicio de todo ello.

La alta abstención representa un problema de base para cualquier liderazgo social y político, sin embargo tenemos la certeza que ninguno de estos tres nuevos Alcaldes aportó para que ello fuera así, por el contrario, creo que representan la oportunidad de corregir, de detener esta desafectación social con la política.

Ellos forman parte de la solución no del problema, por tanto no solo requieren nuestro respaldo, sino que la oportunidad verdadera para que puedan caminar antes de que les pidamos correr.

Todos en su ámbito, desde sus lugares de influencia, desde su contexto de ideas y creencias, deberán aportar para que de acá en más, desde Arica y Parinacota comience el verdadero recambio de un sistema político atrofiado por la mala praxis de algunos malos políticos, pero también, por ese dejar hacer en que todos hemos tenido nuestro grado de responsabilidad.

viernes, 16 de septiembre de 2016

Columna emitida del 15 al 22 de 09 del 2016

VUELA ALTO... Y SIGUE VOLANDO

Esto es sólo humor político, ¿o no?
Los políticos tienen esa extraña capacidad de resucitar cada vez que el mundo piensa que su carrera ha terminado.

Ejemplos hay muchos.  Políticos que porfiadamente vuelven haciéndole una desconocida a la historia que los ha menospreciado.
Casi siempre, lo hacen con más fuerza y sabiduría que al momento en que el mundo los dio por acabados, aunque esto último no es una regla general, más bien se trata de una excepción, que se aplica a personas de alto vuelo intelectual y condiciones morales.

Pero lo importante es reconocer que esta extraña capacidad de revivir de las cenizas, o de salir del cuarto oscuro, es una gran diferencia que se tiene con las personas comunes y corrientes.

Aquel que no entiende esta verdad indiscutible, no sabe nada de política o simplemente se ha rebelado ante los hechos.

Por eso es que la despedida que escuchamos por este mismo medio, del casi candidato  a alcalde de Arica, Iván Paredes, no sorprendió a los entendidos, ni a sus simpatizantes que hay que reconocer, hoy se fijan nuevos objetivos a fin de resarcir las heridas.

Lo de Paredes no fue una despedida o un final, más bien pareció todo lo contrario.

Habrá candidato para rato por humilde que sea el cargo, para alegría de unos y para desgracia de otros. Ahí estará otra vez, en alguna papeleta aunque sea para Presidente de centro de padres,  lo sentenció, sobándose aún el orgullo herido.

En la otra vereda de este ejemplo, el también casi candidato a Alcalde,  Udo Goncalves -al igual que Paredes sancionado por la ley electoral al no alcanzar el mínimo de patrocinios para formalizar su inscripción- respondió en modo silencio.

Guardó su discurso, levantó su tienda de campaña, arrió sus banderas y también a sus escasos adherentes, y al parecer, desapareció del mapa guardándose tal vez para otra ocasión.

Porque se guardan sepa usted, igual que la papa en Putre.


Bueno, convengamos que no debe ser fácil enfrentar las cafeterías del paseo 21 de mayo dando explicaciones por errores tan básicos cometidos, porque echarle la culpa al empedrado, perdónenme, pero por favor a otro perro con ese hueso.

Enfrentar una derrota antes de siquiera competir sería un golpe fuerte para cualquiera, menos para un político, estos se levantan una y otra vez.

Algunos se admiran y le llaman rescilencia.

Yo los observo y les llamo amnesia, testarudez, obstinación o pérdida del sentido de la realidad.

Para el caso da lo mismo, reviven como el ave fénix y tal vez eso no esté mal.

Quizás sea correcto volver a tener la oportunidad de corregir cuando fuera el caso, o de enmendar como en la mayoría de los casos, los yerros que casi siempre son la causa de sus derrotas, por momentáneas que estas sean.

Arica no se queda sin posibilidad de elegir.

Ni siquiera está en riesgo la factibilidad de tener un buen Alcalde por los próximos 4 años.

Felizmente hubo al menos 11 postulantes que pasaron el test inicial y estarán este 23 de octubre en las papeletas de votación.

Sólo habrá que saber elegir.

Preocuparse de las aspiraciones que tienen para la ciudad, sus programas con la comunidad, sus proyectos y obras que esperan cumplir, pero también de su templanza para enfrentar los problemas, la seriedad con que cumplen sus propias obligaciones, la armonía con que enfrentan los hechos cotidianos.

Todo lo demás hoy es música, los últimos estertores del cadáver, o tal vez y sólo tal vez, la simple melodía de una buena canción que ya no se cantará más.

viernes, 9 de septiembre de 2016

LOS RIESGOS DEL PLADECO ARICA

Saque usted la cuenta en qué se transforma campo para pastoreo y siembra de trigo, cuando se empieza a urbanizar con destino habitacional, comercial, de oficinas, producto del cambio de uso de suelo de un PLADECO
Hace algunos años atrás, en Osorno se cambió el plano regulador de la ciudad, siguiéndose la metodología y los procedimientos legales y habituales para estos efectos.

De esta manera, pudo actualizarse toda la trama urbana que ha permitido por ejemplo, solucionar problemas de congestión vehicular, de reordenamiento de los espacios públicos, de incorporación, ampliación y en algunos casos restricción de usos de las distintas áreas del plano de la ciudad.

Son procesos necesarios y que periódicamente deben seguir las grandes ciudades, de manera de tener un crecimiento –en muchos casos permitirlo- y desarrollo acorde. 

Claro, los problemas de tránsito en Arica de hace 20 años no son los mismos que se producen actualmente.
Existe un aumento del parque automotriz, nuevas normativas y regulaciones, hasta nuevas actividades económicas que se desarrollan y que van exigiendo de las ciudades condiciones que eventualmente no se consideraban.

Son procesos normales y para Arica esta no es una excepción, por el contrario, un nuevo Plan Regulador Comunal permitirá poner al día la normativa armonizándola con las exigencias del desarrollo, pero también con las de la población, que también pide mejor calidad de vida.

Pero se corren riesgos, que no por ocultarlos o no discutirlos dejan de existir.

Riesgos que a algunos afectan y que a otros benefician, como a mi amigo en Osorno que vio como este proceso de plano regulador, le permitió incorporar 40 hectáreas agrícolas de su propiedad al uso urbano.

Saque usted la cuenta en qué se transforma campo para pastoreo y siembra de trigo, cuando se empieza a urbanizar con destino habitacional, comercial, de oficinas, etcétera.

Por eso es que me pareció adecuado llamar la atención sobre lo que eventualmente pueda suceder con este nuevo plan regulador, y que quede claro que no estoy adjudicando ninguna mala práctica o negocio escondido en él, no es mi estilo y lo creo de instituciones que efectivamente funcionan.

Pero me preocupa por ejemplo, que se incorporen nuevas áreas de urbanización en sectores de riesgo de inundación.

Si la ciudad sigue creciendo hacia el norte, no sólo terminaremos en la Caplina sino que seguiremos construyendo miles de departamentos y casas en zonas donde existe más que evidencia que son un riesgo para cualquier persona.

Son terrenos prácticamente en cota cero, de bajísima calidad fundacional, pero principalmente, zonas abiertas a Tsunamis y si hay algo que es completamente cierto, una verdad indesmentible, es que Arica tendrá un terremoto y un tsunami de aquellos, sólo falta conocer la fecha.

Ampliar la urbanización por ejemplo hacia los valles implica invadir irremediablemente el escaso y valiosos terreno agrícola lo que es un pecado, además de arremeter contra los acuíferos que dan vida, nutren y de los cuales dependemos.

Cierto es que en el caso de muchos propietarios que viven en Azapa, se les solucionaría un problema mayúsculo con respecto al tamaño de la propiedad y sus subdivisiones, pero más que arreglar un problema de personas que desde el inicio sabían que la propiedad no podía ser menor a determinado metraje, deberíamos preocuparnos del bien general.

Entonces cual es la solución.

No la sé específicamente, pero me atrevo a pensar que esta debe ir asociada al tipo de construcción, la densidad y ocupabilidad de la misma sin tener que seguir sacrificando comodidad y espacios por supuesto.


Recetas deben existir y muchas, lo importante es tenerlas claras antes que el paciente fallezca del mal que tiene.

miércoles, 24 de agosto de 2016

Columna emitida del 22 al 25 de 08/2016


EL CASCABEL AL GATO:
TRÁNSITO EN LA CIUDAD

La municipalidad debe crear una fiscalía especial para perseguir a infractores hasta estar completamente seguros que estos salen de circulación o arreglan definitivamente las situaciones de riesgo

No pasa una semana sin que los titulares de noticias no nos informen sobre accidentes de tránsito producidos, siempre, en los mismos sectores de nuestra ciudad.

Si tuviésemos a mano la estadística de las calles de la muerte –que debe estar en el escritorio de más de alguien agarrando olor a encierro- podríamos confirmar lo que para el sentido común es un hecho irrefutable: Existen cruces de calles, avenidas y en general calzadas de sectores de Arica, cuyo diseño, mantención o señalética, están provocando la ocurrencia de accidentes periódicos.

Todo ello sumado a conductores que al parecer sacan sus licencias en rifas, pues todos estos accidentes, o su gran mayoría, corresponden a responsabilidad de quienes conducen. Aunque no vamos a negar el aporte de peatones distraídos o temerarios.

No podemos llenarnos de leyes para la solución de cada aspecto de nuestra vida. Ese es un simplismo de aspirantes a políticos que en cada oportunidad proponen una nueva ley o cambiar las que existen, que ya no resisten más enmendaduras.

La solución debe ser abordando dos dimensiones del mismo problema.

La primera es una solución práctica, es decir, identificados los riesgos, planificar su eliminación o control según sea el caso. Esto en materia de obras físicas o de intervenciones tecnológicas, las que deben incluir por cierto, los llamados lomos de toro, que dado el sentido de urgencia actual debe ser incluido como paliativo aunque en sí mismos constituyen un riesgo adicional.

La segunda debe ser un conjunto de medidas en el ámbito cognitivo. Debemos reeducar a nuestra población en materias viales pero principalmente de respeto a la vida, de defensa a la integridad de las personas. Una obra de largo aliento y que seguramente más de alguno considerará extemporánea sino impracticable para autoridades desechables, esas que duran un periodo presidencial, o mucho menos.

Y ya que hablamos del rol de las autoridades, aprovechemos de entregar algunas ideas que comentamos en el café de la esquina y que seguramente provocarán una risita incomoda en más de alguno.

Se deben licitar las calles para la movilización colectiva de manera de terminar con esta selva en que están transformadas. Deben retirarse de circulación vehículos que ciertamente no cumplen con normas mínimas tanto para sus propios conductores como para los peatones.

Se deben iluminar y señalizar de manera eficiente calles y avenidas y exigir a quienes correspondan, la formación de equipos de transito de respuesta inmediata, para acudir preventivamente a lugares sub estándar.

Se debe reordenar la circulación de camiones y transporte de carga pesada: no deben circular por calles menores, céntricas, por espacios peatonales ni por áreas con colegios o servicios hospitalarios.

Finalmente propongo que la municipalidad cree una fiscalía especial para perseguir a infractores hasta estar completamente seguros que estos salen de circulación o arreglan definitivamente las situaciones de riesgo.

En época de promesas electorales y candidatos con sonrisa fotográfica, unas propuestas extras no están demás.

Ni de menos cuando realmente se tiene interés en abordar una materia, que es verdaderamente de salud pública.

miércoles, 10 de agosto de 2016

Columna emitida del 10 al 13 del 08/2016


CANDIDATOS RECHAZADOS

Resta seriedad a cualquier candidatura el no cumplimiento de normas comunes para todos.

Este domingo se conoció el dictamen del Servicio Electoral con respecto a la aceptación o rechazo de las candidaturas a Alcaldes y Concejales, y aunque sé que este tema toca la sensibilidad de muchos, y el buen consejo indicaría que es mejor no referirse a él, no puedo evitar la ocasión de compartir con ustedes mi opinión.

O mi risa, porque en el fondo lo encuentro divertido, soy sincero.

En Octubre elegiremos un Alcalde y ocho concejales quienes tendrán la difícil responsabilidad de administrar una municipalidad con más de 3 mil funcionarios, y con recursos que superan los 80 mil millones de pesos anuales, sumados por cierto, DAEM, DESAMU y el Servicio de Cementerios.

Candidatos que aspiran a gestionar proyectos, fondos, iniciativas y relaciones con el mundo productivo que probablemente dupliquen el presupuesto operacional, o al menos, que graviten de manera fundamental en el desarrollo de 250 mil habitantes de nuestra ciudad.

Pero al menos 5 candidatos a Alcalde y 6 a Concejales,  no pasaron la prueba, quedaron fuera por secretaría, no cumplieron los requisitos mínimos: o se les olvidó, o se traspapelaron, o como decía el Chavo del ocho, se les chispoteó.

¿Cuál es la razón que darán ahora?
¿A quién le echaran la culpa de su propia ineficiencia, desidia o ignorancia?
O sea, hay que tener personalidad para presentarse ahora, culpando al destino, al cambio climático o a la acción de terceros, por algo que no hicimos o no supimos hacer.

¿Qué parte no entendieron de las instrucciones publicadas hace meses en la página oficial del SERVEL? En ella hasta hay un manual para candidatos.

Dice por ejemplo, que deben acompañar certificado de enseñanza media, y resulta que el aspirante no la tiene o lo sacó a última hora.
Dice que debe nombrar un administrador electoral, el que debe firmar su aceptación y no lo hacen.

Dice por ejemplo, que deben presentar 268 firmas de patrocinio para presentar una candidatura independiente, y resulta que no las consiguieron, o ellas son tachadas por cualquiera de 3 causales: o pertenecen a un partido político, o firmaron por más de un candidato o sencillamente no tienen derecho a sufragio.
Bueno, hay una cuarta causal pero no creo que sea el caso, la de presentar patrocinio de una persona fallecida.

¿Bueno y si es todo tan claro qué les pasó?

Advierto que este fin de año recibiré algunas tarjetas de navidad menos, pero esto, hay que decirlo porque la gente lo piensa en sus casas, en la micro, en el colectivo, en el trabajo, ¿o acaso no tengo razón?

Quizás en el proceso de apelación al que tienen derecho, consigan revertir el dictamen inicial y finalmente, aparezcan este 23 de octubre en la larga papeleta que tendrá que imprimir el SERVEL para nuestra ciudad.

Puede terminar siendo un error cometido por el servicio electoral, que entre paréntesis, este domingo también aceptó a un muerto como candidato a concejal por Temuco, así tal cual, un difunto.

Pero aunque ello ocurra, los invito a recordar este episodio y decidir en conciencia si realmente se puede dejar en manos de estas personas los destinos de toda una ciudad.

domingo, 7 de agosto de 2016

Columna emitida del 4 al 8 08/2016

ALCALDE URRUTIA, DE SALIDA

Alcalde Urrutia y una gestión municipal de la que se esperaba más
En las postrimerías de su gestión como Alcalde de la ciudad, el doctor Salvador Urrutia se decidió por fin, a ejecutar algunas de las obras y cambios que esperábamos se realizaran desde el primer día.

Se agradece que se estén reemplazando las luminarias públicas de la ciudad, y esperamos que con rapidez y eficacia se instalen prioritariamente en las poblaciones de Arica, en los sectores más poblados, más carentes de progreso y más necesitados.

Principalmente por temas de seguridad pública, perdida como en muchos rincones del país, pero especialmente, porque todos merecemos vivir en lugares más gratos.
Así es, tal como en los lugares donde seguramente vive nuestro Alcalde, los Concejales, y demás autoridades que nos deben su elección.

La iluminación ha demostrado ser un factor de cambio muy potente que interviene positivamente en muchos aspectos de la vida cotidiana. Por eso es que hay que reconocer que aunque tarde, nuestra ciudad vaya tomando un cariz distinto.

Lo mismo podemos decir con la nueva administración del terminal internacional.
Ese peladero feo, pobre y desorganizado, que en un par de semanas sigue siendo feo y pobre, pero con un poco más de orden, de limpieza y de pintura. Hay que comenzar por alguna parte y el comienzo de la administración municipal sobre ese terminal, al cual concurren miles de personas diariamente, por lo menos genera expectativas.

Deben haber con seguridad otras tantas obras y acciones que ha emprendido, en estos, sus últimos meses el Alcalde Urrutia.
La verdad es que desconozco la mayoría, o quizás no quiera reconocerlas en esta columna de opinión.

¿Por qué hacer una fiesta cada vez que alguien hace su trabajo?

Transformar el deber pagado con un sueldo mensual, no debe ser motivo de homenajes y celebraciones. Claro que una ciudad como Arica, donde sus últimos Alcaldes y concejales han terminado procesados, condenados y presos, cumplir con sus funciones no deja de ser meritorio. Por suerte que no fue este el caso.

Tengo la impresión que desde el inicio siempre supimos que el actual Alcalde era un caballero, un hombre de bien, un político a la antigua. No por nada fue transformado en el símbolo del Progresismo de MEO.

Recuerden ustedes que su elección en Arica, resultó en una negociación nacional para  que ese movimiento no le presentara competencia a Carolina Tohá en Santiago, y que una vez electo, se convirtiera en generalísimo de la campaña de Marco Enríquez Ominami, y hasta en el flamante compañero de baile de la Alcaldesa de Santiago en la inauguración de sus primeras ramadas.

Salvador Urrutia cumple sus últimos días al mando de la Municipalidad, y aunque es temprano aún para hacer los balances de su gestión, al menos podemos anticipar que esta no tendrá los reparos éticos y penales que tuvieron las últimas.

Pero por Dios que es frustrante tener que conformarse con tan poco.

Columna emitida del 29/07 al 03 08/2016


HORA DE CANDIDATOS


Arica nuevamente hizo noticia esta semana por convertirse en la comuna con más candidatos a Alcaldes del país.
Algo debe tener el ejercicio de esta función pública que atrae a tantos interesados por estar 4 años en el principal cargo de elección ciudadana a nivel territorial. O al menos el más influye en el destino cotidiano de las personas.
¿Serán los cócteles, los viajes de capacitación viatico incluidos, las invitaciones a cuanto evento se realice, la popularidad mediática que ofrece el cargo, o es que el poder resulta en un afrodisiaco difícil de resistir?
Sea cual fuere la razón, parece que hay muchas cuerdas para el mismo trompo, y el problema es, que al trompo siempre lo hacen girar los mismos.
Yo pienso que el Ministerio de Salud debería exigirles a los candidatos el etiquetado de calidad, de manera de saber antes del 23 de octubre fecha de las votaciones municipales, cuales son las advertencias, las contraindicaciones, de cada uno de ellos.
Por ejemplo, si apareciera una etiqueta que indique Alto en Pitutos, ya deberíamos saber que ese candidato para variar, terminará instalando a sus amigos, parientes, y compañeros de partido en cargos que eufemísticamente son llamados de confianza. Como si el resto de los cientos de funcionarios municipales fueran empleados en quien desconfiar.
Una etiqueta que advierta a los electores, de candidatos  con Alto Porcentaje de Mediocridad o de Desidia, para saber que ese candidato sólo calentará el asiento por cuatro años, desperdiciando el tiempo y las oportunidades para nuestra ciudad.
Sin condenar a ninguno de ellos a priori, y por el contrario, deseándoles la mayor de las suertes… a la comuna para no equivocarse nuevamente, prefiero ver las cosas en positivo, de manera que al menos podamos ilusionarnos nuevamente en que el elegido, aporte para construir la ciudad que nos merecemos.
Queremos una ciudad alegre, entretenida.
Donde la cultura y el reconocimiento de su propio pasado sea un valor compartido y cotidiano.
Donde las personas tengan el mismo derecho a vivir en barrios bonitos, limpios, iluminados, atendidos.
Donde para todos, las obligaciones de contribuir en la creación y mantención de espacios urbanos, sean equitativas, justas, igualitarias.
Donde abunden las áreas verdes para que las familias se reúnan, para que los niños crezcan, para que el aire sea más respirable.
Necesitamos un candidato que siendo Alcalde ponga la mirada en el largo plazo, en los grandes proyectos más que en la contingencia y la cosa pequeña.

Un Alcalde que sepa decir que no y firmar las ordenanzas impopulares, y de paso, tomar las medidas políticamente incorrectas para su reelección, pero necesarias para la ciudad.
Son tantos los desafíos y tan pocas las voluntades para enfrentarlos, que a veces da pena ver el paso del tiempo que en el caso de Arica no transcurre, sino que se acumula.
Así como se acumulan las desesperanzas de la gente.

Columna emitida del 4 al 6 07/2016


ELECCIONES EN ARICA:

LA BATALLA QUE VIENE


Los partidos se reparten el país y definen autoritariamente los candidatos

Aún no se definen los candidatos que competirán en las elecciones municipales, y ya los partidos políticos se tienen repartida nuestra Región Aymara, esta, la de Arica y Parinacota.

En la nueva mayoría se comenta que la Democracia Cristiana –que no sabemos hasta cuando se mantendrá en esa alianza-, pondrán todas sus fichas en la candidata Andrea Murillo, recientemente ganadora de las primarias, lo que les podría permitir en caso de que todo vaya bien, pelear los próximos diputado y senador, que se medirán el siguiente año. 

Sin que nadie se los haya pedido, nos quieren endilgar a un señor de apellido Silber, conocido por bajar de peso, y por…, o sea por…, bueno, la verdad es que no se sabe bien quién es.

Pero ellos ya sacaron cuentas alegres. El único problema es cómo llegarán a la Alcaldía, por que con los 1500 votos que sacó la señora Murillo, la cuesta se ve muy empinada.

El PPD también intenta sus movimientos que les permitan traer a Jorge Tarud o Carolina Tohá, si es que pierde en Santiago, a pelear uno de los 2 cupos senatoriales.

El problema que se les presenta es el del ex diputado Vargas, a quien alguien entusiasmó con la misma idea y ya se prepara.

Ese alguien al parecer ha negociado apoyo cruzado.
Aunque seamos enemigos en lo público: tú me apoyas para Alcalde y yo te apoyo para Senador y como la necesidad tiene cara de hereje, ambos ex amigos, ex enemigos y ahora aliados, sacan las cuentas que más les conviene.

El Partido Radical no importa, o sea sí importa, me refiero a que ya se quedó sin candidatos, porque o están procesados o pronto van a estarlo. Por eso prefieren mantenerse al aguaite, a la usanza de la famosa frase radical en donde “no piden que les den, solo piden que los pongan donde haiga”.

El Partido Socialista tiene la madeja mucho más enredada: no tendrán al alcalde, el diputado corre serio riesgo, y el senador Rossi cada vez se distancia más de la posibilidad de elegirse por esta región. Más bien elegirá donde realmente pertenece, la de Tarapacá.

Pero como los comensales son cada vez más y la vergüenza menos, no sería extraño que por acá se deje caer algún prócer de esos que no agarran nada en la zona central: será el caso del diputado símbolo de las pensiones socialistas, Osvaldo Andrade, o incluso el del menoscabado pero nunca muerto Camilo Escalona.

Ya veremos porque el premio es apetitoso.

La derecha tendrá candidato formal y por fuera, como acostumbra por cierto.
En la UDI popular, a José Durana por si pierde la elección a Alcalde, lo tendremos de todas maneras como aspirante al Senado, siempre que le gane el gallito a Nino Baltolú que quedó con mal sabor de boca al perder contra un aparecido Mirosevic.

Otros que afinan puntería son el diputado por Pudahuel, Patricio Melero y el ex diputado Felipe Salaberry, ambos muy venidos a menos por ser hombres de confianza de Jovino Novoa y Pablo Longueira, respectivamente.

En Renovación Nacional, al parecer ya se autoimpuso Marcela Sabat por lo que el clan Valcarce debería insistir con la ex diputada o algún candidato tradicional que frente a la UDI no tendrá ninguna oportunidad.

En materia de independientes no me pronuncio, principalmente porque no se distingue con claridad, nadie con algún liderazgo suficiente para disputarle a los partidos la supremacía del sistema.

En conclusión, estamos fregados.

O son los mismos de siempre, o son los amigos o ex empleados de quienes se han visto envueltos en escándalos de corrupción y cohecho.

¿Y si en esta vuelta pasamos y probamos sin parlamentarios? En una de esas nos va mejor.

Columna emitida del 27 al 29 06/2016


CANDIDATOS HABEMUS

Baja participación en primarias resta legitimidad a candidatos
Todos se han detenido a criticar la baja participación de las primarias del pasado domingo.

Y es cierto. La política en el último tiempo no deja de superarse a sí misma.

Cuando uno piensa que ya tocó fondo y nada puede ser peor, nos sorprenden con una nueva gracia, esta vez, con un sistema escuálido y carísimo, para elegirse entre ellos.

Pero prefiero no detenerme en lo evidente.

José Durana, fue electo como candidato a Alcalde por Arica y representará al conjunto de movimientos y partidos de oposición conocido como Chile Vamos.

Durana es un hombre de la casa.
Con una larga carrera política al alero del senador Jaime Orpis, y un conocimiento de la cosa pública que al menos garantiza que sabrá muy bien qué clase de compromisos será capaz de ofrecer en su programa de gobierno comunal.
Por lo tanto, no habrá perdón ni olvido para él, si las promesas de candidato luego resultan en excusas de Alcalde, porque el presupuesto no alcanzó, los proyectos no se presentaron, o la municipalidad venía con deudas.

Pero la gran incertidumbre que nació el mismo domingo de su ratificación como candidato de la oposición, es saber con quienes hará gobierno comunal.

¿Será el mismo equipo del defenestrado ex Alcalde Valcarce que ya lo acompañó en la Intendencia Regional, y que al decir de muchos, lo distanció de la gente?, o ¿renovará los cuadros con tecnócratas que nada saben de política pero sí de números y procedimientos administrativos?

El Pilo Durana tiene la palabra, y me temo que también el último relevo de esta posta en que la oposición ha ido perdiendo corredores por razones más de índole delictivo que por apoyo electoral.

Por su lado, los partidos de la Nueva Mayoría eligieron como flamante candidata a la señora Andrea Murillo, ex presidenta de la Democracia Cristiana, y funcionaria de confianza del ex Alcalde Waldo Sankán, condenado por graves delitos de corrupción.

Uno es lo que es y no lo que cree ser.
Ese será el gran escollo inicial con el que la señora Murillo tendrá que lidiar, y para ello, le queda poco tiempo, sólo hasta el 23 de octubre fecha de las elecciones.

La Nueva Mayoría que es gobierno, debe recomponer según se constata, las relaciones al interior de su alianza. Las confianzas y lealtades para respaldar una candidatura única que haga viable la aspiración oficialista de llegar a la Alcaldía de la ciudad.

Por de pronto, se empieza a establecer como cierta la sospecha que los partidos oficialistas trabajarán por asegurar a sus concejales, más que aportar por el triunfo de Andrea Murillo. Ese siempre fue el riesgo en esta coalición, donde abundan los generales y faltan los soldados.

Ambos candidatos -electos en estas primarias donde el 93% de los electores prefirieron no participar- se medirán contra candidatos independientes, o que representarán a partidos políticos periféricos.

Al menos 3 se alcanza a contabilizar a la fecha, aunque la cifra puede aumentar porque si hay algo que une a todos quienes quieren llegar al sillón municipal, es esa inigualable capacidad por elegir el puesto político donde en mi opinión, más se trabaja, y en donde  más quedan expuestas nuestras limitaciones.

Lo que cada uno de ellos requerirá de aquí en más, es suerte y templanza para afrontar una contienda que se viene compleja. Como siempre en Arica.

Columna emitida del 1 al 4 06/2016


¿QUÉ TE PASÓ ARICA?

Arica sigue debatiéndose entre las Expectativas versus la Realidad
Cualquier persona que conoció la ciudad de Tacna hace 15 o 20 años atrás, puede dar testimonio del positivo cambio que está experimentó.

Impresiona el constatar los continuos avances en materia urbanística, vial, comercio, industria y en general en muchos aspectos que la han transformado hoy por hoy, en una importante ciudad del Perú.

Todo esto por cierto, en beneficio de sus más de 350 mil habitantes, que aún las importantes brechas que permitan un desarrollo más equilibrado, han visto como ha mejorado su calidad de vida.

Para los ariqueños este mismo ejercicio con nuestra ciudad, resulta un tanto depresivo. Para qué hablar cuando con la misma sana envidia nos comenzamos a comparar con otras ciudades del norte grande como Iquique y Antofagasta.

Es que en todas ellas el común denominador es el progreso material, los permanentes cambios que benefician a sus habitantes, la planificación con que se proyectan en el tiempo, y en definitiva, el sentido de bienestar en beneficio de los ciudadanos, que constituye un objetivo central al momento de emprender la gestión o ejecutar la acción.

El desarrollo presente y futuro de nuestra ciudad debiera ser la temática más importante al momento de definir los gobiernos comunales y cuerpos colegiados que la democracia nos permite elegir regularmente.

Preocuparnos definitivamente de tener una ciudad más amigable, más respetuosa de las personas y el medio ambiente.  Una ciudad más acogedora con propios y extraños,  moderna, integrada en su planificación urbana, sustentable, son responsabilidad nuestra y no de otros.

Somos responsables por no cuidar y mejorar los barrios donde vivimos, por no fomentar los espacios verdes y de esparcimiento para jóvenes y niños, por mantener fachadas ruinosas y sucias, esquinas malolientes y sombrías.
Somos responsables por ejemplo, por contribuir de manera indolente con la suciedad que es sello de identidad en muchos sectores y poblaciones.

Es un problema atávico al decir de sociólogos y antropólogos que nunca proponen soluciones, más siempre contribuyen con críticas.
Es un problema donde participan  múltiples factores y en donde la costumbre, constituye el lugar común de todos ellos: el ariqueño siempre ha sido así, será la sentencia facilista de no pocos analistas de cafetería.

Reconociendo que lo planteado es verdad, también debemos reconocer que sólo es parte de aquella y que en esta complejidad que describe el problema, también hay otros actores, que en esta obra prefieren pasar desapercibidos o con roles secundarios, cuando muchas veces son los únicos autores de este estancamiento que ya por años vive nuestra ciudad.

El Estado y sus instituciones, algunas de ellas creadas especialmente para planificar y ejecutar políticas públicas que posibiliten un aumento en la calidad de vida de la población, nada hacen o peor aún, siguen haciendo lo mismo de siempre, es decir, poniéndole otra capa de alquitrán a las calles, pintando por enésima vez la municipalidad, o inaugurando como cada año y cada siglo, la temporada de playas y piscinas.

Ahí está por ejemplo, la Municipalidad de Arica cuya constante en la última década ha sido el desgobierno comunal.

Ausente de los verdaderos temas ciudadanos y carentes de las herramientas de gestión mínimas exigibles para una corporación edilicia, ha consolidado su estigma de ineficiencia por ejemplo, al no haber conseguido aprobar ningún proyecto del Fondo de Desarrollo Regional: ¡Ninguno!, lo que debe ser todo un record a nivel nacional.

Sepa Ud. que eso ha significado por ejemplo, quedarnos fuera de nuevos parques y áreas verdes, de recambios de camiones de basura, de tener centros de arte en las poblaciones, de mejoramientos en las edificaciones y equipamientos de sedes sociales, en la preparación de estudios que permitan la relocalización del basural, del mejoramiento de los terminales de buses y taxis internacionales.

Nos quedamos fuera de inversiones tan fundamentales como podría ser una nueva red de alumbrado público, en la recuperación de espacios ciudadanos, en la organización de campeonatos deportivos para jóvenes y adultos, en la compra de maquinaria vial para abordar la mantención y mejoramiento de caminos y rutas de la comuna, y en general, en un largo sinfín de iniciativas que se le pueden ocurrir a cualquiera, menos a la Secretaría de Planificación de la Comuna, que al parecer en esta, particularmente no existe.

Pero también, los demás organismos del Estado -incluyendo la propia Intendencia- han dejado para otro día, que tarda y nunca llega, los proyectos que pueden mejorar ya no sólo la calidad de vida de la gente, sino que la vida diaria de las personas, entre ellos, la construcción y relocalización del propio edificio que la alberga, lo que es una verdadera irresponsabilidad en una zona sísmica y de inundación segura.

Sí, es cierto, han reparado las veredas y las calzadas aunque sea con 5 centímetros de alquitrán. También es cierto que se ha invertido en algunos canales de regadío, instalado semáforos, pintado señalética de transito como también piedras con cal.
Se ha limpiado el cauce del rio, financiado estudios de turismo, realizado jornadas de análisis y un largo etcétera que de seguro son muy importantes.

Pero las preguntas siguen siendo: ¿En qué le ha cambiado la vida  a los Ariqueños?, ¿la ciudad ha mejorado?, ¿Estamos realmente avanzando hacia alguna parte?.

Pienso que todo se resume en Agregarle valor a la ciudad, en establecer un política consistente para el desarrollo de una ciudad además, de alto valor histórico y estratégico para el país.

Hace unos años, un grupo de consejeros regionales –CORES- visitó entre otros destinos, el puerto de Sidney, en Australia, (eso toma 22 horas de vuelo al menos) con el propósito de adquirir experiencias y conocimiento sobre logística y planificación portuaria en el centro de la ciudad.

Permítame hacer una pregunta abierta:
¿Por casualidad alguien ha notado en estos años algún cambio en la logística y en la interacción de la actividad portuaria con la ciudad, en el que hayan incidido los CORES para ser más preciso?
¿Cuánto ha mejorado el transito en la ciudad o acaso los kilómetros de camiones bolivianos en pleno centro de Arica se terminaron?

No es que esté en contra del turismo y los viajes de placer –mal que mal la entretención y el esparcimiento también son derechos humanos-, simplemente me acordé de este ejemplo al repasar las prioridades y el sentido de urgencia con que son tratadas algunas de las tareas que debieran darnos más sentido en la ciudad.